Frank Lyall ha visto muchos anuncios de trabajo para la cosecha de cerezas, que comenzó el mes pasado.

Para este agricultor de Grandview y presidente del Buró de Agricultura del condado de Yakima, este hecho revela una fuerte demanda de empleo agrícola temporal.

“El sentimiento general es que no es escaso, si no insuficiente”, dijo Lyall.

Si bien gran parte de las recientes conversaciones sobre inmigración se han centrado en cómo Estados Unidos maneja y debe enfrentar la seguridad fronteriza, la industria agrícola del Valle de Yakima continúa en espera de una política de inmigración que permita suficiente fuerza laboral extranjera.

El número de empleos agrícolas disponibles aumentó en las últimas décadas debido a que la migración de México hacia Estados Unidos disminuyó en los últimos años.

A corto plazo, la mayoría de los productores agrícolas han logrado satisfacer sus necesidades laborales, ya sea mediante el programa federal de trabajadores huéspedes H-2A o con diversas estrategias para mantener a los trabajadores más tiempo.

La naturaleza también les ha ayudado. Gracias al clima de junio, los jornaleros tienen más tiempo para cosechar la cereza. En un mes más caluroso se habrían necesitado más trabajadores para colectar la fruta en menos tiempo.

Utilizando más el programa H-2A

Rob Valicoff, agricultor de Wapato, trajo 20 trabajadores la primera vez que contrató empleados extranjeros bajo el programa federal H-2A, en 2006.

En enero de este año, Valicoff empleó a 96 trabajadores y en agosto traerá otros 100. Ahora su fuerza laboral está conformada en su mayoría por trabajadores huéspedes.

Las contrataciones tienen un costo por adelantado, Valicoff estima gastar mil 500 dólares costos de papeleo y de viaje por cada trabajador. También debe cubrir su vivienda. El salario mínimo de los trabajadores H-2A es $15.03 por hora.

Valicoff estima un gasto 5 dólares más por hora de trabajo que un productor que no usa el programa H-2A, pero considera que vale la pena porque le garantiza la mano obra necesaria.

Más productores, especialmente los grandes, están recurriendo al programa H-2A. El Departamento de Seguridad de Empleo del estado estima que alrededor de 30 mil trabajadores huéspedes vendrán al estado de Washington este año, un incremento de solo 6 mil 194 trabajadores desde 2013.

Sin embargo, el programa H-2A todavía es costoso para muchos productores, especialmente los pequeños, dijo el presidente del Buró de Agricultura del condado de Yakima.

“H-2A ha sido el primer suministro de las grandes empresas agrícolas”, dijo Lyall, quien no usa H-2A. "Es caro y muy regulado. Funciona menos para pequeños y medianos agricultores”.

Lyall explicó que los productores que no usan el programa H-2A deben contemplar pagar bien a los mejores piscadores. Este verano, la cereza se paga hasta 24 centavos por libra. Un trabajador productivo podría recibir más de $12 por hora, el salario mínimo del estado.

También emplear a los trabajadores de manera estratégica durante varios meses.

“Intentas extender el trabajo, de esa manera no contratas nuevas personas de forma constante y no despides gente cuando se termina un trabajo”, dijo.

Cuando no hay suficientes trabajadores para cosechar los productores optan por no recogen la fruta de menor calidad, dijo Lyall.

Estas prácticas parecen estar funcionando, al menos este año.

Las reformas buscadas

Los empleos agrícolas en el condado de Yakima continúan en aumento. En 2018, las cifras del año más reciente disponibles en el Censo trimestral de Salarios de Empleo, el condado de Yakima reportó 32 mil 340 empleos agrícolas, un aumento del 20 por ciento respecto a 2013.

Sin embargo, el número de inmigrantes indocumentados de México ha disminuido en los últimos años. En 2017, se reportó que había 4.9 millones de inmigrantes indocumentados en procedentes de México, cifra baja comparada con los 6.9 millones hace una década, según reportó el Centro de Investigación Pew.

En contraste, el número de inmigrantes indocumentados de otros países incrementó de 5.3 millones en 2007 a 5.5 millones en 2017.

La industria agrícola ha abogado por una reforma migratoria integral sin ningún progreso en los últimos 15años.

En una declaración por correo electrónico al diario Yakima Herald-Republic, el congresista Dan Newhouse, del cuarto Distrito electoral de Estados Unidos, comentó que continúa trabajando para una ley de reforma de inmigración agrícola.

"Mi personal y yo hemos estado trabajando con mis colegas en la mayoría (Cámara de Representantes) para presentar un proyecto de ley de reforma de inmigración agrícola a la Cámara, y creo que nos estamos acercando", escribió. "Hemos estado hablando con agricultores y personal del Comité Judicial de la Cámara de Representantes para llegar a un acuerdo que mejorará el programa H-2A para productores de todo el país y garantizará que los agricultores que enfrentan una escasez de mano de obra, como los del centro de Washington, tengan acceso a fuerza de trabajo legal y confiable"

Por su parte, productores dijeron que, aunque el problema de seguridad fronteriza no tiene un impacto directo en su capacidad para encontrar trabajadores ahora, creen que resolver ese problema es crucial para el progreso de la reforma migratoria.