Los estudiantes indocumentados de Washington podrían acceder a ayuda financiera si es que la Legislatura estatal aprueba la propuesta de ley HB1817. La medida que pasó en la Cámara de Representantes por 77 votos contra 20, todavía espera el visto bueno del Senado.

La HB1817 otorgaría a los estudiantes indocumentados graduados de las secundarias de Washington –que cumplan con algunos requisitos– acceder a un programa de becas estatal conocido como State Need Grant.

De aprobarse, en el pleno del Senado, se convertiría en una de las leyes más esperanzadoras para los jóvenes sin papeles de Washington que buscan seguir estudios universitarios y que muchas veces ven truncado ese sueño, por falta de recursos financieros.

Al inicio de la Legislatura estatal, la propuesta buscaba sólo beneficiar a los jóvenes inmigrantes que habían recibido un estatus legal bajo el programa federal de Acción Diferida (DACA) –aprobada de manera ejecutiva por el presidente Barack Obama, el año pasado– pero fue ampliada para todos los estudiantes “sin papeles” que residen en el Estado y cumplan ciertos requisitos.

La propuesta de ley HB1817 no sólo ayudaría a estos estudiantes económicamente, el Estado también podría beneficiarse al aumentar la tasa de graduación en la población inmigrante.

El mensaje que enviaría a todo el país sería positivo, demostraría que Washington es un estado amigable que proporciona igualdad de oportunidades a todos los estudiantes, sin importar su estatus migratorio.

Debe reconocerse que el proyecto de ley es un logro bipartidista e incluye entre sus patrocinadores a dos legisladores del Valle de Yakima, el Representante Bruce Chandler, Republicano por Granger; y el Representante Charles Ross, Republicano por Naches.

Uno de los patrocinadores de la medida, el Representante Zack Hudgins, demócrata por Tukwila instó a que sus colegas legisladores aprueben la HB1817 “por el bien de Washington”.

Hudgins dijo que más allá de donde hayan nacido éstos jóvenes, podrían reflejar un gran impacto en la economía estatal.

“[Los estudiantes indocumentados] son los que venden nuestras manzanas y peras”, dijo Hudgins. “Estos niños no tuvieron decisión dónde nacer, pero sí tienen una opción frente a lo duro que trabajan”, apuntó el representante.

Desde hace diez años, los estudiantes indocumentados de Washington pueden pagar las mismas tarifas de matrícula estatal que los ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes, pero los costos siguen siendo aun muy altos para una población que tiene un limitado acceso a becas.

En Washington, el número promedio de estudiantes universitarios que cada año no puede proporcionar pruebas de tener un estatus legal migratorio en el país, es de aproximadamente 550, según un reporte de The Associated Press.

Dicha cifra podría aumentar entre 20 y 30 por ciento si la HB1817 es aprobada por la Legislatura.

Esperemos que los Senadores de Washington le den el visto bueno y que esta iniciativa se convierta en ley. Una ley que podría cambiarle la vida a muchos jóvenes talentosos, pero también la economía estatal.