RENTON — Por más de 30 años, Becky Bennion ha enseñado a leer a los niños. La maestra de educación inicial dice que los menores no han cambiado mucho, pero la expectativa de la sociedad sobre qué debe aprender un niño de cinco años, ha evolucionado dramáticamente.

Bennion se siente agradecida por un nuevo programa estatal que le ayuda conocer a sus estudiantes antes de que ingresen a clases. El nuevo programa, WaKIDS, que significa Washington Kindergarten Inventory of Developing Skills (Inventario de Habilidades en Desarrollo), ha sido diseñado para ayudar a los maestros de educación inicial a entender mejor las fortalezas y debilidades de los niños.

El programa que costó 2.75 millones de dólares, fue financiado con dinero de la inversión privada y se opera en más de 300 escuelas -102 de los 294 distritos escolares de Washington-, incluyendo las escuelas que ofrecen cuidado de kínder todo el día gratuitamente.

Durante el otoño, las escuelas ofrecen reuniones individuales entre padre y maestro antes de que se inicie la temporada escolar, también existe una evaluación más formal para determinar la habilidad de cada niño –incluyendo ejercicios de matemáticas– durante las primeras seis semanas.

La evaluación permite a los maestros agrupar a los estudiantes por habilidades y les ofrecen ayuda extra para quienes lo necesitan, también le ofrece al estado un mejor panorama de que tan preparados están los niños con edades entre cinco y seis años para leer, escribir, hacer cálculos matemáticos al concluir el año escolar de kínder.

Bennion, enseña en la escuela primaria Campbell Hill, ubicada en la parte más pobre del Distrito Escolar de Renton, las tres maestras de kínder utilizan los primeros dos días de escuela para reunirse con los padres antes que inicie las clases.

En los últimos dos años, el tercer día de escuela ha sido mucho más productivo, comentó Bennion.

“En verdad hay mucha más diferencia. Agrupamos a los niños de manera rápida y atendimos sus necesidades [de manera] individual”, dijo la maestra. “Muchos de los padres con los que me reuní no sabían que esperar de los niños al finalizar el kínder... Pero lo que se enseña en Kinder, es lo que se enseñaba en el primer grado hace siete u ocho años”.

La meta es identificar a los niños que van a requerir ayuda extra e intervenir antes de que se queden desnivelados.

En el otoño de 2012, datos de la educación de kínder demostraron a nivel estatal que muchos niños de cinco y seis años no tenían las habilidades requeridas para iniciar la primaria. El déficit más grande estaba en las matemáticas. Sólo el 52 por ciento de los 21,811 niños de los niños examinados tenían suficiente habilidad en los números para iniciar la escuela.

Kristi Domínguez, coordinadora del programa WaKIDS para el Distrito Escolar de Bellingham, le dijo a los legisladores estatales, durante una audiencia el mes pasado, que la inmediatez de la información ha permitido a los maestros obtener ayuda rápida y enfocada en los niños.

El programa también demuestra lo obvio, que los niños requieren de algún tipo de instrucción antes de ingresar al kínder, porque algunos están en el nivel de un niño de tres años cuando ingresan a la escuela, dijo Krissy Para, maestra de kínder en la escuela primaria Helen B. Stafford, en Tacoma.

Esta información va ser útil para muchas personas, incluyendo a los padres de futuros estudiantes de kínder, como también a los maestros de enseñanza preescolar, dijo Kathe Taylor, directora de aprendizaje temprana en OSPI.

“Mientras sigamos este camino, estaremos pensando en material adecuado para que los padres, puedan ayudar a pensar mejor a sus hijos. Es lo típico que se debería de esperar”, dijo Taylor.