El cambio en el currículo académico para los estudiantes de primer año que asisten a Pacific Northwest University of Health Sciences (PNWU), ha permitido que estos se involucren con pacientes que acuden a los centros médicos de Yakima. Pero también ha dejado en claro que, existe una barrera de lenguaje entre médicos y pacientes.

Ese detalle fue percibido por Emma Moran, Kristi Trickett y Shirin Fazel-Hashimi, todas estudiantes del primer año de medicina en PNWU, ellas decidieron hacer algo al respecto: crear un Club de Español que ayude a los estudiantes a aprender términos médicos que faciliten el entendimiento con los pacientes.

Adam Hoverman, director de Ciencias Clínicas y Salud Global en la Facultad de Medicina en PNUW, trabaja en la asesoría del recién formado Club de Español junto a la Dra. Mirna Ramos Díaz, profesora asistente en la cátedra de Pediatría y Medicina Familiar.

Hoverman explicó que durante el otoño pasado, los estudiantes de primer año estuvieron visitando las diferentes clínicas del Valle de Yakima y fue allí, donde percibieron la cotidiana barrera que tienen los médicos por comunicarse con sus pacientes de habla hispana.

Según datos del Censo de 2011, los hispanos/latinos representan el 45.8 por ciento de la población del Condado de Yakima. A nivel estatal constituyen el 11.6 de la población.

Por ello, los casi 40 estudiantes

–de distintos años académicos– que se reúnen todos los viernes desde muy temprano no sólo buscan aprender el idioma de Cervantes, sino también mejorar su entendimiento sobre la cultura hispana.

“El grupo está interesado en aprender a hablar bien el español, conocer el vocabulario médico, las partes del cuerpo [humano] y el uso correcto de la gramática”, dijo Hoverman. “Pero también buscan conocer el ambiente cultural que los rodea. Es importante que se relacionen mejor con la comunidad inmigrante y sepan de donde provienen”, apuntó.

Bryan Baker, un estudiante de primer año posee un nivel avanzado de español ya que vivió en Argentina durante dos años, mientras servía una misión con la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Ahora busca compartir sus conocimientos del lenguaje con otros estudiantes que integran el Club de Español.

“Me encanta este club, me da la oportunidad de practicar [español], pero al mismo tiempo me permite ayudar a otros estudiantes que quieren aprenderlo”, dijo Baker quien además ha participado en visitas a los centros médicos que otorga Union Gospel Mission en Yakima.

“Cuando les hablas a un paciente en español se sorprenden, puedo ver que eso realmente tiene un impacto muy grande en ellos”, dijo Baker. “Ganar la confianza de un paciente es algo muy importante, nos permite identificar la mejor solución a su problema”, apuntó.

Español como curso opcional

Aunque Hoverman espera que en algún momento el club se convierta en un “curso opcional” para los estudiantes, es consciente de que muchos de ellos, no ven la necesidad de aprender el idioma y prefieren enfocarse sólo en el aspecto médico profesional de su carrera.

Hace sólo un par de años, la Facultad de Medicina de PNWU contaba con una cátedra de español, pero los estudiantes de último año de ese entonces solicitaron su cancelación, debido a que no lo veían como un “curso importante”, detalló Hoverman.

Asimismo, dijo que el currículo de estudios ha cambiado y hora se les permite a los estudiantes de primer año visitar las clínicas como observadores para asociarse con la rutina del trabajo médico. Algo que antes era reservado a los estudiantes de último año.

“Ellos (los estudiantes) se han dado cuenta de que es necesario aprender español, sobre todo si van a trabajar en áreas como el Valle de Yakima, donde los médicos necesitan algunas veces de traductores debido al alto porcentaje de inmigrantes”, dijo Hoverman.

“La idea es que éstos futuros médicos puedan comprender mejor a sus pacientes, formar amistad y ganarse su confianza”, subrayó.

Pero la idea de que el Club de Español vuelva a convertirse en un curso curricular para los futuros médicos de PNWU, está muy lejos de la realidad. Algunos estudiantes sólo quieren mantener el club tal como es: un lugar “sin estrés” para practicar español.

“Nosotros tenemos muchos cursos que estudiar. No creo que deba ser obligatorio tener una clase de español. En todo caso, podría ser opcional”, dijo Moran quien es una de las creadoras del club.

Pero eso es exactamente lo que sucede en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (UW), la cual tiene un curso “opcional” de español y otorga un crédito de validez.

No obstante, la clase si es obligatoria para quienes llevan el curso de Cuidado en Salud Hispana (Hispanic Health & Health Care Disparities), según detalló Pam Racansky, coordinadora de Asuntos Multiculturales en la Escuela de Medicina en UW.

“Este curso ayuda a los estudiantes a complementar su competitividad profesional”, dijo Racansky. “Comprender el lenguaje es beneficioso para el tratamiento de los pacientes, sobre todo para los estudiantes que van a practicar en áreas donde no hay traductores”, subrayó.

El curso de español en UW, se dicta en las Facultades de Medicina de Seattle, Spokane, Montana y Alaska.

“Vivimos en una comunidad muy diversa que proviene de distintos países y se comunican en muchos idiomas y acentos. Debemos valorar mejor esa relación de buenos vecinos”, apuntó Hoverman.

“Para atender mejor a nuestros pacientes, primero debemos entenderlos”, subrayó.