Mientras el pleno del Senado y la Casa de Representantes de Estados Unidos trabajan en la creación de propuestas para una reforma migratoria. El presidente Barack Obama, también ha anunciado la suya, no obstante, ésta incluiría a los matrimonios del mismo sexo dentro de los elegibles para visas.

La Campaña por los Derechos Humanos y otros defensores de los gays, han saludado la iniciativa planteada por la Casa Blanca y el Caucus Hispano del Congreso, aduciendo que las leyes actuales son injustas ya que tratan a ese tipo de parejas como “seres extraños”. La propuesta cuenta con el respaldo del Consejo Nacional de la Raza y otros grupos latinos liberales.

Joseph Tyson, Obispo de la Diócesis de Yakima, se opone firmemente a la iniciativa y dijo que el matrimonio de parejas del mismo sexo y las leyes de inmigración son dos políticas diferentes.

“La introducción de los matrimonios homosexuales, en el tema de la reforma migratoria es muy controversial. Podría crear una ‘mezcla tóxica’”, dijo Tyson. “Esto podría dificultar el apoyo bipartidista y poner en peligro a los 11 millones de [indocumentados]”, subrayó.

Se estima que el 75 por ciento de los cerca de 210,000 católicos que pertenecen a la Diócesis de Yakima son hispanos. Un grupo étnico que sería el más afectado con una reforma migratoria.

“Esto está fuera de lo que estamos tratando de hacer. No vamos a apoyar una medida que mezcle la reforma migratoria con el matrimonio homosexual”, apuntó Tyson.

Priscila y Emilia Castro son una pareja homosexual de Yakima que se casó en diciembre, luego de que Washington aprobó -mediante referéndum- la unión de parejas del mismo sexo, el 6 de noviembre.

Aunque ambas mujeres son ciudadanas estadounidenses y no se ven afectadas por las leyes de inmigración, pero consideran que el matrimonio en personas del mismo sexo debe ser reconocido primero a “nivel federal”.

“Creo que todas las personas deberían ser tratadas de manera igual”, dijo Priscila. “Nosotras celebramos cuando Washington aprobó el matrimonio gay y no dudamos en casarnos lo más pronto posible, pero lo cierto es que nuestro matrimonio no es legal en otros estados del país”, apuntó.

La mujer también señaló que las leyes de inmigración deberían reconocer las uniones de homosexuales, debido a que se trata de un tema de “igualdad”.

“Existe un necesidad de muchos cambios en el sistema que entiendan al matrimonio gay, algunas pólizas de seguros no reconocen todavía este tipo de uniones”, subrayó Priscila.

Ricardo Rodriguez, organizador en Yakima de OneAmerica, una organización que aboga por el derecho de los inmigrantes dijo que en Washington se está construyendo una fuerte coalición que apoye la reforma integral de inmigración en todos aspectos.

“No todo el mundo va estar de acuerdo en todo, pero tenemos más cosas en común que diferencias, dijo Rodriguez. “OneAmerica está luchando por construir un mundo sin discriminación, donde se respete la dignidad de cada persona, donde las comunidades aprecien sus diferencias y se unan por la justicia”, apuntó.

Los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham, quienes trabajan en un proyecto de reforma de ley migratoria con apoyo bipartidista han rechazado la iniciativa de que el matrimonio entre homosexuales tenga cabida en el debate.

• Artículo con la colaboración de The Associated Press