Cuando Washington cortó la cobertura de asistencia dental Medicaid, hace dos años, miles de adultos de bajos recursos se quedaron sin acceso fiable al cuidado dental.

El uso de salas de emergencias aumentó debido a problemas dentales y clínicas locales lucharon para responder ante esa necesidad.

Todavía se ofrece ayuda a jóvenes de bajos recursos, hasta la edad de 19 años, a mujeres embarazadas y discapacitados. Pero para los adultos sin seguro dental, los recursos son difíciles de adquirir.

Por ello, Union Gospel Mission ha desarrollado un servicio de clínica dental operado por voluntarios que buscan atender a personas sin cobertura médica y aquellos que no pueden pagar por esos servicios en otras partes. La clínica empezara a atender el próximo 6 de febrero.

“Nuestro público será un grupo de personas que no son atendidos por nadie en esta ciudad”, dijo el Dr. Mike Buehler, quien hace 40 años abrió Chalet Dental Clinic, del cual se jubiló en 2011.

Durante muchos años, Union Gospel Mission tiene una clínica dental y de servicio médico. Rodeado por suministros donados, los doctores trabajan en dos cuartos donde ofrecen terapia física, podología, quiropráctica y cuidado dental. Los sábados, estudiantes de medicina de Pacific Northwest University ofrecen servicios en otros dos cuartos muy pequeños.

“Estamos haciendo de todo aquí, menos cortar cabello: no les voy a dejar hacerlo”, dijo Buehler, -quien trabaja como dentista voluntario cada semana en Union Gospel Mission- subrayando que desde hace 12 años, la clínica sólo pretendía ofrecer un servicio temporal.

La nueva clínica ha estado bajo construcción detrás del estacionamiento de la misión desde septiembre. El espacio de 2,000 pies cuadrados incluirá cuatro salas de examen médico completamente equipado, un almacén, un cuarto para rayos X y una sala de espera.

Con un costo de 850,000 dólares, la mayoría provino de donaciones, incluyendo 250,000 dólares por parte de Washington State Dental Society y descuentos de contratistas que edificaron la instalación.

Buehler ha reclutado a 40 dentistas de todo el Valle de Yakima, tanto pensionados como activos, cada uno trabajará como voluntario unos cuantos días al año en la clínica. Residentes dentales del programa Yakima Valley Farm Workers Clinic’s Northwest Dental Residency también ofrecerán sus servicios. Sus horas de operación serán de 8 a.m.-5 p.m. cuatro días por semana, y el único personal con salario será el gerente de la oficina.

Buehler espera recibir 1,500 pacientes en el primer año.

Al servir únicamente a personas sin seguro dental, Buehler dice, que evitará el lio de llenar los reclamos de las compañías de seguro. En vez, los pacientes pagaran de su bolsillo de acuerdo a una cuota basado en los ingresos que empieza con el 80 por ciento del gasto total que pagarían a un dentista particular.

Para aquellos que se encuentran a nivel o debajo del nivel de pobreza calificado por el gobierno federal –23,000 dólares al año por una familia de cuatro– el servicio no le costará nada.

Pero si hay un punto importante: Buehler y la misión no están interesados en donativos. Aquellos que no pueden pagar la cuota se les ofrecerán la oportunidad de trabajar como voluntarios y pagar su deuda con horas de trabajos. La Cruz Roja, Habitat for Humanity, Salvation Army y la misma misión, tiene un sistema preparado.

Buehler comentó que esto fortalecerá al paciente y asegura su responsabilidad.

“(El servicio dental) uno apenas tiene que pagarlo o si gusta trabajar en el”, explicó Buehler en su clínica privada. Indicó que muchas veces vio muy mala cooperación entre el paciente a la hora de pagar por su propio cuidado de salud.