El consumo de marihuana es legal en Washington, pero fumarlo en público sigue siendo un delito.

La Iniciativa 502 -posesión legal de una onza o menos de marihuana, para las personas mayores de 21 años-, ha creado dos grupos en el Valle de Yakima: Los consumidores, que aseguran que la aprobación de la ley, fue una correcta decisión; y otro grupo, que afirma que el uso de todo tipo de drogas es perjudicial.

El 6 de diciembre pasado, la iniciativa recibió -mediante un referendo- el apoyo del 55 por ciento de los votantes en Washington. De esta manera junto a Colorado, pasaron a ser los únicos dos estados del país donde el uso recreativo de la “droga”, es legal.

Para Nelson Sánchez, residente de Sunnyside su experiencia con la marihuana comenzó cuando apenas tenía 17 años y cursaba la preparatoria. Sánchez recuerda que cuando empezó con el uso de la droga, tenía que consumirla por lo menos “tres veces al día”, muchas veces escondido para que nadie se enterara de su adicción. Hoy en día, Sánchez celebra el hecho de que puede libremente fumar la hierba, sin tener que esconderse de nadie.

“Pues yo pienso que el legalizar la droga tiene muchas cosas positivas, porque ahora no hay necesidad de andarse escondiendo. Sin embargo, creo que también se debe regular su uso y distribución”, dijo Nelson de 27 años de edad quien es un estudiante del Colegio Comunitario de Yakima.

Con esta nueva ley, se ha creado una nueva industria de productores, procesadores y vendedores de productos de la marihuana, por lo que se puso a la Junta Estatal de Control de Licor, a cargo de su regulación. La agencia otorga licencias de mayoristas y minoristas, las cuales tienen un costo de 1,250 dólares el primer año y 1,000 al año para ser renovada.

“La marihuana aquí en el Valle es traída desde California o México. La ‘mota’ mexicana no es de buena calidad, la mejor es la que crece en el Valle Bajo, en el interior de la casa, con poca luz y regada con agua con nutrientes”, dijo Sánchez indicando que la marihuana podría ser una lucrativa fuente de ingresos para Washington.

Pero para Ricardo Esquivel, un ex adicto a las drogas, legalizar la “hierba” no ayuda en nada a las personas con problemas de adicción a sustancias.

“Mientras estuve consumiendo marihuana mi vida se hizo un infierno. Primero se empieza con marihuana y luego se termina con otro tipo de drogas más fuertes”, dijo Esquivel. “Esta ley simplemente le da a los jóvenes más libertad para destruir sus vidas haciéndolos esclavos de las drogas…Yo no creo que ésta sea una buena ley”, resaltó.

Algunos padres de familia, aseguran que la ley simplemente les da luz verde a los jóvenes para iniciarse en otro tipo de estimulantes.

“No creo que la ley haya sido tomada de una forma inteligente. Primero comienzan con marihuana y luego terminan con otras cosas peores”, dijo Fernanda Gómez, una residente de Yakima y madre de tres jóvenes adolescentes.

No obstante, otros padres de familia consideran que es mejor saber que sus hijos consumen marihuana de forma abierta, que desconocer lo que hacen.

“Yo no veo nada de malo que los jóvenes experimenten con marihuana”, apuntó Narcisa Moya, una madre de dos adolescentes que reside en Mabton. “Prefiero que mi hijo [fume] libremente a que lo haga a escondidas. No veo la diferencia entre fumar un cigarrillo o marihuana. Los padres debemos ser más liberales”, detalló.

Barry McCaffrey, un general en retiro que encabezó la Oficina de Política Nacional contra el Control de Drogas de EE.UU. durante el gobierno de Bill Clinton, dijo recientemente en un discurso organizado por el Club Rotario de Yakima, que la ley estatal que legaliza la marihuana es “un gran error” y que dará lugar al aumento de toxicomanía y alcoholismo.

Bajo la Iniciativa 502, una parte del dinero recaudado por la venta de la droga iría a parar a las cuentas bancarias generales de las ciudades, condados y del gobierno estatal.

Una gran parte seria destinado a programas de abuso de sustancias, cuidado y prevención, la investigación, la educación y la salud.