El presidente Barack Obama juramentó el 21 de enero para un segundo periodo de gobierno que culminará en el 2017. No obstante, éste se inicia con desafíos como lograr una reforma a la ley del control de armas, estabilizar el déficit financiero, atender el problema con el Medio Oriente y lograr la tan esperada reforma migratoria -un tema que arrastra desde su primer gobierno y del que dependen más de once millones de indocumentados-.

La ceremonia de toma de mando coincidió con el feriado nacional por el natalicio del reverendo y activista por los derechos civiles, Martin Luther King Jr., un hombre que soñó que algún día, Estados Unidos tendría un presidente de origen africano. Obama, el primer presidente afro-estadounidense juramentó con la Biblia que perteneció a King Jr. y una segunda que fue de Abraham Lincoln.

Durante su discurso, Obama no se pronunció sobre los logros alcanzados en su primer mandato, pero es importante recordar que el presidente recibió el país durante un tiempo difícil. La economía atravesaba una de las peores recesiones de la historia y se combatían dos guerras en territorio extranjero, una en Irak y otra en Afganistán.

Obama logró poner fin al conflicto en Irak, y hacer que nuestras tropas retornen a casa. Asimismo, se logró la captura y muerte del cabecilla terrorista de Al Qaeda, Osama Bin Laden. El presidente señaló que en 2014, Estados Unidos abandonará Afganistán.

“Una década de guerra está terminando. Nuestra recuperación económica ha comenzado. Las posibilidades de Estados Unidos son infinitas”, subrayó Obama en su discurso haciendo hincapié de que su trabajo, en este nuevo periodo de gobierno, estará enfocado en lidiar con la lenta recuperación de la economía.

Pero el mensaje presidencial también fue esperanzador para los millones de inmigrantes que esperan una reforma migratoria comprensiva, que pueda abrirles las puertas a la integración social, política y económica del país.

“Nuestro viaje no está completo hasta que encontremos una mejor manera de dar la bienvenida a los esperanzados y luchadores inmigrantes que todavía ven en Estados Unidos la tierra de oportunidad, hasta que los brillantes estudiantes y los ingenieros sean enlistados en nuestras fuerzas de trabajo en lugar de ser expulsados de nuestro país”, subrayó Obama en una parte de su discurso.

Obama también dijo que la promesa de su juramento como presidente, “fue hecho ante Dios y al país”, mas no, ante ningún un partido político.

“Las palabras que pronuncié hoy no son tan diferentes de los juramentos que toman los soldados al enlistarse, o al de un inmigrante que cumple su sueño”, dijo Obama quien según un reciente reporte del diario The New York Times, planea presionar al Congreso de Estados Unidos para que se apruebe una reforma migratoria que incluya un camino a la ciudadanía.

Habrá que esperar si la promesa del presidente por lograr una reforma migratoria se cumple tal como lo prometió durante su última campaña electoral.