El Departamento de Seguridad Nacional dio a conocer que los jóvenes que participan en el Programa de Acción Diferida para quienes llegaron en la Infancia (DACA), deben efectuar la renovación de sus permisos o solicitarlos por primera vez para así evitar un proceso de deportación.

Las solicitudes de renovación por otros dos años deben realizarse en las oficinas del Servicio de Inmigración y Ciudadanía de EE.UU. (USCIS, por sus siglas en inglés). El proceso empezó el 5 de junio.

Dichas peticiones deberán realizarse al menos cuatro meses (120 días) antes que el permiso expire para evitar demoras en la expedición de los documentos. Los solicitantes tendrán que llenar el formulario I-82 A para permanecer dentro de DACA. A su vez, el formulario I-765 para seguir con autorización de empleo, deben tomarse una fotografía y huellas dactilares. El costo total de esta gestión es de 465 dólares.

Los criterios de elegibilidad son los mismos que se tomaron en cuenta para los primeros dos años. Además, se verificará que los peticionarios no abandonaron el país después del 15 de agosto de 2012 (sin libertad condicionada anticipada); que vivieron en territorio nacional desde que su solicitud más reciente fue aprobada; que no fueron condenados por delitos graves o menores y que no representan una amenaza para la seguridad nacional y pública.

Al inicio de la puesta en marcha de DACA, en 2012, los primeros permisos fueron otorgados en septiembre, por eso se espera que los beneficiados con documentos a vencerse en ese mes comiencen su trámite con prontitud.

A la par con las renovaciones, USCIS seguirá recibiendo solicitudes para quienes califican a DACA por primera vez.

Medio millón de beneficiados

El Departamento de Seguridad Nacional y USCIS reportan que, hasta el primer cuatrimestre de este año, más de 560 mil jóvenes indocumentados que arribaron al país cuando eran niños se integraron a DACA, un programa federal aprobado por Orden Ejecutiva del presidente Barack Obama, en 2012.

En Washington, 11 mil jóvenes se benefician del estatus migratorio que ofrece DACA, aunque, según el Proyecto de Derechos para Inmigrantes en el Noroeste (NWIRP), cerca de otras 30 mil personas podrían calificar a dicho programa.

Entre éstas se encuentran los escépticos, como una estudiante de la preparatoria Davis que prefirió mantenerse en el anonimato, ella descarta participar en DACA porque siente temor a ser registrada en los archivos del país y de que el programa deje de continuar en el siguiente periodo presidencial.

Dentro de los que ven a DACA como una oportunidad de progreso están integrantes del Grupo de Soñadores del Condado de Yakima (Yakima County Dream Team, YCDT), quienes realizaron una reunión el 7 de junio para informar a la comunidad hispana sobre el proceso de renovación de este programa y otros asuntos migratorios.

Maritza Ayala, tiene 29 años de edad, llegó al país cuando tenía sólo 8 años, ella forma parte de DACA, un programa que le ha abierto las puertas para superarse en su trabajo y percibir un mejor salario ya que ahora cuenta con un permiso legal de trabajo. Como madre de un niño estadounidense de 9 años, su autorización para permanecer en la nación le brinda la seguridad para vivir al lado de su hijo y su esposo.

Ayala comenzará el proceso de renovación de DACA a fin de mes, ya que su permiso se vence en noviembre.

“(Jóvenes) que terminaron su universidad y que no tenían buenos papeles ahora están ejerciendo, no están siendo devaluados… (Los beneficiados) están siendo valorados como trabajadores y como estudiantes”, dijo Eva Chávez, una de las organizadoras de dicha junta pública realizada en la ciudad de Yakima y miembro del grupo de soñadores YCDT.