Poco después de convertirse en asesor del programa Enactus, una organización internacional asociada a la Universidad de Heritage en 2001, Len Black y sus estudiantes participaron en una competencia regional donde buscaban demostrar sus proyectos empresariales.

Sin embargo, algunos miembros del jurado calificaron su desempeño como de los peores que se habían presentado.

“Durante el camino a casa, los muchachos y yo nos detuvimos en un restaurante en North Bend”, dijo Black, quien es presidente del Departamento de Administración de Empresas de la Universidad de Heritage. En lugar de sentirse humillados, ellos le dijeron: “Vamos a regresar el próximo año y esta vez, vamos a hacerlo mejor”.

La falta de experiencia, incluyendo el poder hablar en público, había sido puesta a prueba por primera vez ese año. No obstante, un año después, los estudiantes lograron colocarse entre los primeros finalistas. Iban a ganar la competencia regional 2004 y clasificarían a la competición nacional.

Desde entonces, la Universidad de Heritage ha logrado colocarse cuatro veces entre los cuatro primeros lugares de la competencia nacional.

Enactus —antes conocida como Estudiantes de la Libre Empresa (SIFE)—, es una organización internacional sin fines de lucro que trabaja con líderes de negocios y la educación superior para movilizar a los estudiantes universitarios en labores de trabajo voluntario en las comunidades, mientras desarrollan las habilidades necesarias para convertirse en líderes empresariales.

A principios de abril, la Universidad de Heritage terminó tercero entre 225 colegios y universidades en la competencia nacional Enactus Expo 2014, en Cincinnati, Ohio. El centro de educación superior, ubicado en Toppenish, ha desarrollado una tradición de triunfo dentro de la misión de la organización mundial.

“¿Por qué estamos constantemente (entre los mejores)? Eso se debe a la calidad de estudiantes que tenemos”, dijo Black, de 71 años, y quien trajo a la Universidad de Heritage décadas de experiencia de trabajo en el mundo empresarial mundial, ha laborado en empresas como Coca- Cola y Duracell. “Son personas determinadas, trabajan duro, aprenden de la historia y se adaptan a los cambios”, apuntó.

Según el portal Web de Enactus, más de 66,000 estudiantes de 36 países participan en sus programas internacionales. En 2013, estudiantes de la Universidad de Heritage, participaron en 31 proyectos de trabajo voluntario a través de Enactus, tanto a nivel local como en el extranjero.

Uno de sus trabajos fue la creación de un campamento de verano de dos semanas para estudiantes en riesgo de las secundarias. Además, desarrollaron el programa de formación ADENTRO para aspirantes a empresarios de la industria agrícola. Posiblemente, el más ambicioso de sus proyectos fue un viaje a Belice, en América Central, donde ayudaron a que mujeres pobres pudieran establecer sus propios negocios.

Michelle Alegría, de 29 años, dijo que el viaje a Belice fue una experiencia de humildad, porque fue testigo de las grandes adversidades que las mujeres enfrentan allí.

Otra estudiante, Sagrario León, de 21 años, dijo que el trabajo voluntario y los conocimientos adquiridos en dicha experiencia le ayudarían a abrir “puertas de enlace” en su futuro profesional.

“La manera como los estudiantes se forman, hace posible que entren a cualquier entorno empresarial”, dijo León.

Los estudiantes deben de solicitar su ingreso a Enactus. Un programa sin créditos, donde el trabajo voluntario, a veces es un desafío para los estudiantes que tienen una familia establecida o un trabajo después de las horas de clase.

Un ejemplo de este caso Adriana Villafan, una estudiante que tiene dos hijos y a quienes considera el motivo para continuar su educación luego de haber desertado de la secundaria. En el otoño, Villafan se graduará como bachiller en Administración de Empresas.

Villafan, de 24 años, dijo que su meta es crear una organización no lucrativa que atienda al Valle de Yakima, pero primero necesita experiencia. Dijo que Enactus la ha ayudado a desarrollar habilidades tales como la creación de redes empresariales, organización y comunicación, y espera utilizar sus conocimientos en su futura carrera profesional.

“Ni siquiera podía pararme frente a un salón de clases antes de empezar con Enactus”, dijo Villafan. “Ahora puedo decir que lo he hecho frente a 3,000 personas (en referencia a su presentación en la exposición nacional). Eso sólo demuestra que puedo ser capaz de hacer cosas que antes pensaba era imposible”, subrayó.