Mientras la administración de gobierno federal continúa cerrado, temas indispensables como la reforma migratoria, siguen estancados. 11 millones de inmigrantes que residen sin autorización legal, deberán seguir esperando que, algún día, su suerte cambie.

El fin de semana, Yakima se unió al “Día Nacional de Acción por la Dignidad y el Respeto”, una red de manifestaciones que se llevaron a cabo en todo el país y que abogó por la legalización de los indocumentados (Lea el artículo en la página 6).

La intención de estas movilizaciones, fue para presionar a que el líder del Congreso de Estados Unidos, el republicano, John Boehner, someta a votación una propuesta de ley de reforma migratoria que fue aprobada en junio —de manera bipartidista— por el Senado. Pero parece que Boehner, republicano por Ohio, no tiene la intención de hacerlo.

Aunque la sesión legislativa se ha extendido hasta el 31 de diciembre, por el momento, el foco de la atención se encuentra en el cierre de la administración del gobierno federal. Las disconformidades entre demócratas y republicanos sobre la reforma de salud hacen que el tema migratorio continúe en el limbo y con las esperanzas cada vez más frías.

En numerosos reportajes, El Sol de Yakima ha mostrado los rostros de estas personas que sueñan con tener un estatus legal en el país. Personas que contribuyen a la economía local, estatal y nacional.

Las preguntas que muchos se hacen, en especial cada uno de esos 11 millones de personas son: ¿Cuándo podrán tener un estatus legal? ¿Cuándo podrán solicitar créditos educativos que les permita acceder a educación superior? ¿Cuándo podrán ir a trabajar sin temor a ser deportados? ¿Cuántas familias más deberán ser separadas debido a un sistema de inmigración obsoleto?

Nadie está pidiendo una amnistía. Ninguna organización que aboga por la legalización de los inmigrantes quiere que este problema vuelva a repetirse en un futuro. Pero se necesita una pronta solución antes de que éste se vuelva insostenible. Eso incluye asegurar las fronteras y crear opciones de visas de trabajo más accesibles para los extranjeros.

Hace unas semanas el Instituto de Investigación de la Diversidad en la Universidad de Washington, reveló que el 73 por ciento de 800 encuestados a nivel estatal, apoya algún tipo de legalización para los indocumentados. En el Este de Washington, el 67 por ciento está a favor de una reforma inmigratoria con camino a la ciudadanía.

Sería bueno que el Congresista de Estados Unidos, el republicano, Doc Haistings de Pasco examine estas encuestas, que reflejan el pensar de una parte de la población a la que representa en el gobierno federal. Sobre todo, en un área agrícola donde la mayor parte de los trabajadores del campo laboran sin papeles.