El aumento en los casos de violencia doméstica en el Valle de Yakima preocupa a la organización Amigas Unidas. Pese a sus esfuerzos en educar y crear conciencia sobre este tema, así como en ayudar a las víctimas a encontrar los recursos para salir de esa situación, lo cierto es que el número de familias afectadas en la comunidad latina no ha disminuido, aseguró María Verdín.

Por ello, el lunes, 7 de octubre, a las 5 p.m., Amigas Unidas efectuará una vigilia en el estacionamiento de Radio Cadena, en la cual participarán sobrevivientes de violencia doméstica, familiares de víctimas fallecidas y organizaciones y agencias destinadas a ofrecer apoyo a las víctimas, agregó Verdín, voluntaria en Amigas Unidas.

Aunque la Vigilia se ha realizado cada año para sumarse al mes contra la violencia doméstica a nivel nacional, la realidad es que este año se agregarán más altares para recordar a mujeres que perdieron sus vidas en manos de sus agresores. A las velas encendidas que honrarán a las fallecidas, se agregarán la presencia y las historias de sobrevivientes de este problema que cada año afecta a 4.8 millones de mujeres en Estados Unidos, según indica los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Las mujeres representan el 85 por ciento de las víctimas de violencia doméstica, según informa el Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos (HHS).

Una mujer de Sunnyside, que quiso mantenerse en el anonimato, dijo que sufrió de violencia doméstica por más de 14 años. El abuso verbal y las golpizas formaron parte de su vida conyugal durante los primeros 10 años de su matrimonio, después de los cuales se dio su primera separación.

La reconciliación entre ella y su esposo llegó luego de varias promesas. “Me dijo que iba a cambiar y no cambió, fue igual, ya no me agredía físicamente pero seguía el abuso, no sólo a mí sino a mis niños”, aseguró la entrevistada. La alerta roja se prendió cuando su esposo le intentó pegar a su hija menor con una botella de vidrio. “Fui a la policía y a un lugar para que me dieran socorro”, agregó la mujer.

Desde la primavera de este año, ella tiene una orden de protección y un divorcio en puerta. Aún con su estatus de indocumentada trabaja para sacar adelante a su familia y para garantizar la “tranquilidad” que gozan sus hijos fuera del círculo de la violencia doméstica.

“Debemos salir por ellos, ya no por nosotros”, puntualizó.

La Vigilia además prevé discursos por parte de representantes de la justicia, de la policía y religiosos. A su vez será la primera Vigilia que Amigas Unidas coordina como organización no lucrativa, ya que desde junio de este año dejo de ser sólo un grupo.

Como organización, Amigas Unidas vence las limitaciones que tenía como grupo. En unos días proyectan integrar su mesa directiva y comenzar a buscar fondos para echar a andar proyectos destinados a ayudar a las víctimas con más recursos, informó Paula Zambrano, integrante de la mesa directiva y también voluntaria.

La organización tiene voluntarias en diversos puntos del condado para asistir a las víctimas de violencia doméstica, principalmente que hablan español y las conducen o llevan a las instancias adecuadas de acuerdo a sus casos. Las voluntarias esperan que como organización sus alcances se incrementen en su lucha contra la violencia doméstica en el Valle.