Estados Unidos se prepara para lo que podría ser inminente ataque contra Siria. Aunque el presidente Barack Obama ha decidió que, primero esperara el respaldo del Congreso.

El detonante de la posible intervención estadounidense, se debe a un supuesto ataque con armas químicas lanzado por el régimen sirio en contra de civiles. La masacre, ocurrida el 21 de agosto, en un suburbio de Damasco, dejó una cifra de 1400 muertos —entre ellos, cientos de niños—, según indica el gobierno de EE.UU.

El presidente sirio, Bashar Assad ha negado los hechos, y acusa a los rebeldes, de la guerra civil que vive su país desde 2011, de ser los autores de la aniquilación.

Assad accedió a que un equipo de la ONU verifique la zona del ataque. Naciones Unidas todavía no ha presentado las conclusiones de su investigación y se espera que lo haga en las próximas semanas.

Estados Unidos asegura tener pruebas fehacientes que vinculan directamente al gobierno de Assad con el ataque, pero estas pruebas todavía no se han hecho públicas. Los informes de inteligencia secretos serían pieza clave para iniciar la ofensiva militar.

Aunque inicialmente Estados Unidos planteaba la intervención con la participación de sus aliados occidentales, especialmente Gran Bretaña y Francia. El primero dio un paso atrás cuando el Parlamento británico decidió no dar luz verde al ataque. Ahora, Francia parece ser el mejor amigo de Estados Unidos, en este conflicto.

Pero incluso sin contar con una participación aliada, ni con la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos podría actuar por su cuenta, si así lo decidiera.

Lo más prudente sería acatar la Carta de las Naciones Unidas, que no permite a los países atacar a otras naciones a no ser que sea en defensa propia o que tenga la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU.

Chuck Hagel, secretario de Defensa de Estados Unidos, ha dicho que el gobierno está listo para iniciar un ataque contra objetivos militares sirios tan pronto lo ordene el presidente Obama y ha confirmado la presencia de una flota naval en el Mar Rojo, liderado por el portaaviones USS Nimitz.

Rusia, uno de los principales aliados de Siria ha dicho que no acepta las versiones de que el régimen sirio haya utilizado armas químicas. Según la agencia estatal de noticias RIA Novosti de Rusia, Sergey Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores dijo que solicitó pruebas detalladas a Estados Unidos, pero que la respuesta fue que no se las pueden mostrar por ser “secreto de estado”.

“Eso significa que no existen tales hechos”, dijo Lavrov.

Obama se encuentra en Estocolmo, Suecia, un país que desde hace 200 años mantiene una posición de imparcialidad en los conflictos internacionales. Desde allí, Obama dijo ayer que si el mundo no actúa de inmediato, se enviará el mensaje de que los déspotas y los regímenes autoritarios “pueden seguir actuando con impunidad”.

Aun así, antes de proceder con la ofensiva, sería recomendable que Washington espere los resultados de la investigación de la ONU en Siria y la aprobación del Congreso de EE.UU.