Si su hijo va empezar el kínder este verano, llévelo a la su escuela días antes de iniciar las clases, caminen por las instalaciones, vayan juntos a comprar los materiales escolares y asegúrese de decirle a su niño que después de la escuela regresará a casa, sugirió Luis Ibarra, profesor de kínder en la ciudad de Yakima.

El primer día en kínder es desafiante para muchos estudiantes pues pueden sentirse “abandonados”, dijo Ibarra, por eso no es raro ver a niños llorar o padres que quieren permanecer en el salón de clase. Así que decirles “te voy a dejar y voy a regresar por ti” puede ser una frase clave para que el infante se sienta seguro en su nueva experiencia como estudiante.

Asimismo, es importante que los padres se comprometan a que sus hijos asistan todos los días de clase, ya que a este nivel hay estudiantes que no mantienen asistencia regular, aseguró el profesor, y los niños ya están inscritos en el sistema escolar.

Aunque el primer día en kínder es básico, la preparación para éste debe iniciar mucho tiempo antes. Entre las habilidades ideales para un típico estudiante de kínder es saber “seleccionar, manipular cosas, ponerlas en grupos. No es tan importante que sepan escribir sus números sino hacerles preguntas como: si tienes tres canicas y te dan tres más, ¿cuántas tienes ahora?”, explico Ibarra con 9 años de experiencia como profesor de kínder y 23 en educación.

En cuanto a escritura es importante que los niños conozcan las letras, no que las escriban sino que los padres “lean libros con ellos para que sepan que los libros tienen letras y hacen palabras. No queremos que estén leyendo sino que sepan qué está pasando en este cuento, qué pasó primero, qué pasó en medio (de la historia) y que pasó al final. Hacer preguntas sobre los detalles, por qué tiene esa cara”, por mencionar algunos ejemplos, comentó Ibarra.

También contar con un conocimiento de las figuras geométricas básicas como triángulos, rectángulos, cuadrados y platicar con sus hijos sobre las formas de los objetos a su alrededor, “ver cómo están las cosas formadas y preguntarles de qué forma es esa casa… Es muy importante que sepan que el aprendizaje lo vamos a llevar a nuestra vida”, detalló Ibarra.

La comunicación es otro aspecto a desarrollar, explicó el profesor de educación bilingüe. “Hay niños que a veces no quieren hablar para nada. Déjelos que hablen, que se comuniquen”, aconsejó Ibarra. Asimismo, enseñar a los pequeños a trabajar en equipo y aprender a compartir, son destrezas que facilitan su desempeño en el kínder.

La disciplina está conectada con el éxito del estudiante. El niño debe saber que así como hay reglas en casa, hay en la escuela y las debe respetar, opinó Ibarra. Cumplir con las tareas, dormir suficiente, alimentarse bien a su vez beneficia los hábitos escolares del estudiante.

El rol de los padres en la educación de sus hijos también influye en la vida del estudiante de kínder. “Es muy bueno que los padres nos ayuden a estudiar con sus hijos, que nos ayuden con los materiales. Hay más padres que están aprendiendo inglés para ayudarles a sus hijos en sus tareas”, aseguró Ibarra aunque aclaró que en su salón de clase, que se desarrolla 90 por ciento en español y 10 por ciento en inglés, los padres que hablan español pueden ayudar de igual forma a sus hijos.

En el Distrito Escolar de Yakima, las clases para kínder iniciarán el 12 de agosto, dos semanas antes de las clases de otros grados. Lo anterior obedece al proceso de adaptación que los estudiantes de kínder requieren para adaptarse al sistema educativo.