Cuando José Raúl, un joven de 22 años vio por primera vez la película Desperado, conocida también como la Balada del Pistolero y protagonizada por Antonio Banderas, supo inmediatamente que quería ser músico. Tenía sólo 16 años.

“Recuerdo que esa fue la película que me inspiró a tocar la guitarra”, dice Raúl un cantante y compositor de música indie y folk, que poco a poco, ha hecho que su nombre sea conocido en la escena musical de Yakima.

“El folk es un estilo de música que está regresando”, dice Raúl mientras se sienta dentro de su improvisado estudio de grabación ubicado en el cuarto de su casa, al Este de Yakima, un lugar donde ha pasado la mayor del tiempo trabajando en un proyecto personal, el lanzamiento de su primera producción musical.

“A Collection of Songs for a Bar Room” (Colección de canciones para un salón de bar), es el nombre del nuevo disco en inglés que Raúl pronto lanzará al mercado. Se trata de siete canciones que él mismo he escrito y compuesto durante los últimos 12 meses.

“Este es un disco cien por ciento producto de mi trabajo. Soy cantante, compositor y editor”, dice el artista. Detalla que cada canción incluye sonidos de guitarra, pandereta y hasta una sonaja que el mismo ha tocado de manera separada y que luego ha editado digitalmente.

“I Still Miss Myself” (Aun me extraño a mismo), será el tema principal del disco el cual está llena de metáforas y liricas que llaman a la emoción.

“Esta canción trata de expresar la búsqueda de cambio”, detalla Raúl. “La canción habla de un hombre que toma un bus y deja una ciudad, la ciudad en sí, es una metáfora porque en realidad puede ser cualquier otra situación o circunstancia”.

Raúl dijo que como músico está inspirado por artistas que nunca están satisfechos con lo que hacen y siempre buscan llevar su arte a otro nivel.

“Cada una de mis canciones es diferente. Algunas expresan mucho sentimiento en sus líricas y otras están basadas en profundas experiencias que he vivido, como el amor y los problemas sociales”, subraya.

Afirma que no quiere que su música sea entendida en una sola dimensión, quiere que el público perciba lo abstracto de sus letras y que éste, realice sus propias conclusiones.

“¿Quién no ha tenido el corazón roto alguna vez?”, resalta entre risas Raúl, cuyo padre es un inmigrante de El Salvador que llegó a Yakima para trabajar en los campos agrícolas.

Pero Raúl no siempre fue un músico de tendencia folk, a los 16 años ya expresaba sus sentimientos a través del rap. No obstante, un día, por casualidad, escuchó las letras de una canción del cantante de música country, Willie Nelson. Desde allí, todo empezó a tener sentido para él.

“Descubrí que las emociones detrás de la música son lo más importante”, resalta. “Creo que esa es el aprecio que siento por la música folk, se trata de simples melodías, pero cuyas letras son muy fuertes”.

Raúl ha presentado su repertorio musical en los viñedos Gilbert Cellars y Treveri Cellars, pero también ha tocado en algunos bares del valle. Además, en 2012, participó en el concurso “Yakima tiene talento”, que cada año organiza The Seasons.

“Creo que esa fue una gran experiencia”, resalta sobre el concurso. “Fue la primera vez que toqué en un auditorio y la primera vez que una audiencia se detuvo a escuchar y a evaluar mi música”.

Raúl afirma que ser músico, es una profesión muy difícil de lograr, sobre todo porque muchos músicos con talento no son tomados en serio, pero a él, eso no le preocupa y sólo quiere que la gente lo escuche y entiendan su música.

“Hacer dinero como músico es algo que todavía no me importa”, asegura.