Minutos antes de subir al escenario, Jennifer Rocha, estudiante de la preparatoria Davis, ni siquiera contempló que sería una de las finalistas del certamen Señorita Cinco de Mayo 2013, en Yakima.

Justo una semana antes de la gran final decidió ingresar al concurso, bajo petición de algunos conocidos. Además de “bella, realmente tiene una personalidad espontánea y alegre”, comentó Norma Gutiérrez, su madre.

Estas características junto a calificaciones altas en la escuela, le facilitaron su preparación durante los cursos que ella y otras siete candidatas al trono tomaron para convertirse en la posible “Señorita Cinco de Mayo”.

El desempeño en las clases, una presentación pública, una muestra de talentos, entre otras actividades —coordinados por Avina Gutiérrez, organizadora del concurso patrocinado por la Cámara de Comercio Hispana de Yakima— permitieron a los jueces descubrir los talentos de Rocha.

Así que, después de días intensos de trabajo bajo presión y con el apoyo de sus padres, así como de su hermana menor, Rocha esperaba, la decisión final de los jueces, sentada junto a las otras finalistas, con nerviosismo notorio.

Arriba, se anunció la entrada de las concursantes. Cada una se dirigió al público asistente. En total, cinco estudiantes de la preparatoria Davis, dos de la preparatoria Eisenhower y una de Wapato, se presentaron y compartieron un sueño en común: seguir sus estudios universitarios.

Juntos a ellas estaba, Jasmin Sepúlveda, Señorita Cinco de Mayo 2012 y estudiante de enfermería en la Universidad Heritage. Tras un año de haberse coronado, Sepúlveda ganó confianza en sí misma, valor por el servicio comunitario, acercamiento con autoridades y una beca escolar para pagar parte de sus estudios universitarios, detalló.

Y la Señorita Cinco de Mayo es…

Mayra Cortés, sexto lugar; Miriam Morales, quinto sitio; Selena Santa Cruz, cuarto puesto; tercer lugar, Karla Martínez; segundo para Kimberly Alemán y la Señorita Cinco de Mayo es, ¡Jennifer Rocha!

En un instante de sorpresa y emoción encontradas, Rocha no sólo era una finalista sino recibió la corona que le traspasó Sepúlveda. Sus padres y amigos gritaron emocionados en la explanada improvisada de la avenida Yakima, el Cinco de Mayo.

“Me siento muy contenta, no me lo esperaba”, expresó Rocha con entusiasmo después que salió del escenario. Pese al viento que movía las cabelleras de sus compañeras, el peinado de Rocha y su corona se mantuvieron fijos mientras platicaba con este medio, se mostraron sólidos como las metas de Rocha a futuro.

Un plan de estudios que Rocha pretende iniciar con la beca de 2 mil dólares que recibió por parte de la Cámara de Comercio Hispana de Yakima. Dinero que piensa utilizar para cubrir parte de la colegiatura en su futura profesión como higienista dental, en el Colegio Comunitario de Yakima y así convertirse en la primera profesionista de su familia.

Su presentación ante de Concejo de Yakima será otro de sus desafíos para esta nueva reina que, como los grandes famosos, antes que la organizadora se acercó para recordarle la toma de fotografías con las finalistas, sus familiares y aficionados.

Con su vestido rojo, Rocha resaltó entre varios reflectores. Felicitaciones, abrazos, sonrisas, unas cuantas miradas curiosas y la admiración de sus padres, le dieron la bienvenida a la Señorita Cinco de Mayo 2013, Jennifer Rocha.

A la par con la reina, las princesas Kimberly Alemán y Karla Martínez, recibieron becas de mil 500 y mil dólares, respectivamente, dijo la coordinadora del certamen. Las demás concursantes recibieron becas en menores cantidades, aseguraron integrantes de la Cámara de Comercio local durante la premiación.