El gobernador de Washington, Jay Inslee, busca reforzar el sistema educativo estatal con una inversión de 1.2 billones de dólares. De esta manera, el plan de trabajo presupuestal de los años 2013-15, propone mejorar las necesidades básicas de las escuelas de kindergarten, primaria y secundaria.

Entre los planes de Inslee, está reducir el tamaño de las clases de 24 a 20 estudiantes en las aulas de kindergarten y primer grado, sobre todo en las aéreas de alta pobreza. Para lograr ese objetivo el estado invertirá 128 millones de dólares.

Esto beneficiaría mucho a las escuelas del Valle de Yakima donde las aulas tienen alumnos que espacio. Por ejemplo, las dos aulas de kínder con enseñanza de idioma español en la escuela primaria Garfield, están más allá de su capacidad, según el contrato con el Distrito Escolar.

“Siento profundamente que mi prioridad número uno es ayudar a reconstruir la economía, hacer que la gente vuelva a trabajar, y dar pasos importantes para la construcción de una fuerza de trabajo del futuro”, dijo Inslee en un comunicado de prensa que anunciaba su plan presupuestal. “Y todo eso, empieza con la educación”, apuntó.

Las palabras del gobernador son correctas, teniendo en cuenta que el porcentaje de graduación en Washington es sólo de 77 por ciento, el cual es muy bajo e inaceptable. Para que la economía del estado mejore, primero se debe contar con una fuerza laboral mejor educada.

El plan de la gubernatura también pretende combatir el abandono escolar, un problema que por lo general afecta a los estudiantes que tienen al inglés como un segundo idioma. Por ello, el estado invertirá 21.9 millones de dólares en nuevos programas de educación bilingüe. En total, casi 60 millones de dólares serán invertidos para combatir la deserción escolar.

La creación de puestos de trabajo también está contemplada en el nuevo plan de Inslee, ya que sólo para la educación secundaria se contratará 1,400 nuevos profesores. Lo que significa una inversión de 97.7 millones de dólares y nuevos cursos para la secundaria.

El sindicato de maestros de Washington, la Asociación de Padres-Maestros PTA, y la asociación directores escolares han saludado el plan del gobernador.

Aunque el proyecto de Inslee es un paso acertado para mejorar el nivel educativo de nuestros jóvenes, los fondos a utilizarse deben estar basados en un sistema fiscalizador de rendición de cuentas, para así asegurar que el plazo de dos años, se concrete en ese tiempo.